miércoles, 15 de septiembre de 2010

Lloras carmín

Gota a gota
el pecado sale de ti,
la eterna Eva;
que no fue, ni es, ni será
solo el dolor de las palabras,
es lo único cierto,
ante la dicha de ser ella.
tu vientre ingenuo,
llora carmín,
desgarra tú garganta,
ese dolor impuesto,
por la naturaleza,
fiera y mortal,
carcome tú estabilidad,
se nublan tus ojos,
retienes agua de mar,
y estás expuesta,
al filo de un pétalo.
La frialdad quema tus pechos,
con llamas heladas,
de la indiferencia,
abulta tu madurez,
abrupta es está rigidez.
Tu pálida piel,
se comió el color
rosa de tus mejillas.
Cubierta de espasmos,
tu cama descansa,
tú hambre recoge migajas,
en está alma desolada.
Es el anuncio,
de que estás preparada
para lo que nadie te preparó,
nadie te preguntó,
si querías albergar,
amor, calor o desilusión,
solo se te concedió,
solo y no hay otra razón.
Ahora mes a mes,
tú cordura divaga,
tú locura escarba,
entre tú noche y tú alba,
perece el entorno a ti,
solo te queda ser la esclava,
del destino que te toco vivir.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Eva o Adán

Ahí están, frente a mí,
ella y él,
deleitando mis pupilas.
Él fue el primero en mi vida,
ella nació de su costilla,
pero teniendo algo de él,
ella me atrapa,
con su seguridad tan escasa en él,
con su voz que él usa,
me llaman con sus miradas,
me envuelven en está nada.
Hoy te vi en él,
ella dirige las palabras que me dices.
Él gravita en mi estomago,
cuando ella me susurra,
tu besas mi deseo,
con los labios de ella,
aún no sé ¿Quién será?
él me eleva al infinito,
en donde habitas tú.
Ella me recuerda a él,
quisiera tener a los dos,
junto a mí, míos,
sin preguntas,
sin respuestas.
Él y ella,
están allí,
solos, acompañados,
lejos de mí,
y aunque desee que ella fuera él,
y él ser parte de ella,
no concibo la vida sin los dos,
porque lejos de sufrir por uno,
amo a los dos,
ya no podría elegir a uno,
porque en mi corazón,
habitan los dos.

viernes, 3 de septiembre de 2010

TÚ AUSENCIA ME ACOMPAÑA

Estoy aquí,
ausente de mí,
conmigo; sin estarlo,
vacía, llena de ti,
con toda está nada,
dentro de mí.
Ausente,
contigo, sin estar a tú lado,
sola, acompañada de ti;
de tú ausencia,
de tú indiferencia,
que está atenta a mí.
De este silencio,
que grita por ti,
de tus inexistentes caricias,
que rosan mi cuerpo,
de tus invisibles besos,
que no recibí.
Contigo, conmigo,
ausente, sola, vacía
sin alma, sin nada,
sin mí y sin ti.