miércoles, 27 de mayo de 2009

PUNTO MUERTO

Vedme aquí,
Postrada en las sienes de mi vida,
Escarapelando los hilos de mis días,
Ajena a mis movimientos,
Atenta a este inmenso silencio.
Mi alma gravita,
Alrededor de mi cuerpo,
Soy espectadora de mis propios hechos,
Viendo respirar,
Cada uno de mis recuerdos,
Coordinando trazos finos,
De burdos anhelos,
Mojando mis labios,
De fieros momentos,
Hundiéndome en un vacio,
De falsos infiernos,
Donde mis actos no existen,
Y mi tacto finge demente ante esto,
Al navegar en este mar de angustia.
Mientras lo frio del miedo persiste,
Sacudiendo los negros velos de mis iris,
Entre el ayer y el hoy,
Entre el mañana y el tal vez,
Yace la rosa abanta,
De mi osada existencia,
Ante la tenue abatida,
De la resistencia de mi sigilosa utopía,
Cual punto que delata,
Final en un cuento,
Cual historia que culmina,
En regocijo eterno,
Mientras mi historia comienza,
Con un punto muerto…

INESTABILIDAD

Hoy necesito que me dejes escapar,
De esta realidad que me asfixia,
De esta crueldad que salta ala vista,
Mis ojos no pueden más,
Mis lágrimas fluyen sin cesar,
Mi pecho me estruja hasta gritar,
Pero es un grito sordo,
Que sacude mi pensar.
Hoy quiero viajar,
A ese mundo sin realidad,
Donde los sueños se cumplen,
Donde esta estúpida inseguridad,
No me puede alcanzar,
Donde la brisa de la tranquilidad,
Borra mis recuerdos,
Borra mi soledad.
El vacio inminente al que pertenezco,
Me roba el aliento,
Carcome mis días en silencio.
La tristeza pudre mi alma,
Desahuciando cada una de mis palabras.
La rutina cruel ala que pertenezco,
Me ha secado por dentro,
Ahora hueca, tapizada por el dolor,
Busco evadir mi destino final,
Aun mi corazón late,
Aun corre en mi sangre,
Pero ninguna ilusión,
Ninguna esperanza,
Solo frustración y una eterna añoranza,
De esa felicidad vaga,
Que tal vez solo fue una utópica ilusión;
De mis fantasiosos cuentos de hadas,
Ella estaba aquí, ella vivió en mi,
La siento aun en mi cuerpo muerto,
Siento su huella, siento lo que era,
¿Pero que era ella?
¿Que significaba para mi?
¿Que era lo que ella hacia en mi?
Nada solo eso, nada;
Deje que se escapara,
Deje que se esfumara,
Ahora navego en este mar de horror,
Donde mis actos me consumen,
Y mi inestabilidad funge,
En mi reino de rencor.
Mi paciencia esclava de mis locuras,
Pierde día a día cordura,
Me lleva al límite de mis emociones,
Me hunde en el lodo de los errores,
¿Pero que soy yo?
Su marioneta, su cierva.
Aun, a punto de terminar,
Con mi cruel realidad,
El miedo hace lo suyo,
Me acorrala y somete mi orgullo,
A resistir mi agónico estar,
A llenar de ira y desolación,
Cada día de mi estabilidad,
A perderme en la nada,
A desear la muerte y tratar de encontrarla…